Los templos de Abu Simbel fueron construidos durante el reinado de Ramsés II, alrededor del año 1264 a.C., como símbolo de su poder y para conmemorar su victoria en la batalla de Kadesh. El templo mayor está dedicado al propio Ramsés II y a los dioses Amón, Ra-Horajti y Ptah, mientras que el templo menor honra a su esposa favorita, Nefertari, y a la diosa Hathor. La fachada del templo principal, con sus cuatro colosales estatuas de Ramsés II de más de 20 metros de altura, es una de las imágenes más icónicas del Egipto faraónico.
En los años 60, la construcción de la presa de Asuán amenazó con sumergir Abu Simbel bajo las aguas del lago Nasser. Gracias a una hazaña internacional liderada por la UNESCO, los templos fueron desmontados y reubicados en una colina artificial, 65 metros más arriba y 200 metros más atrás de su emplazamiento original. Este monumental esfuerzo de conservación no solo salvó los templos, sino que también los dotó de un nuevo significado como símbolo de cooperación global. Quien viaja con Cruceros por el Nilo siempre tiene la garantía de descubrir estos detalles históricos con la guía experta de un egiptólogo en español.
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